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Consigue tus entradas David de Miguel Angel y más

Más allá del David: las joyas menos conocidas de la Academia de Florencia

Normalmente, cuando pensamos en este museo, nuestra mente viaja directamente al imponente David de Miguel Ángel, uno de los símbolos universales del Renacimiento. Sin embargo, como guías especializados, nos encanta descubriros las cosas menos conocidas de la Academia de Florencia, pues guarda un sinfín de tesoros que muchos pasan por alto. ¿Quieres descubrirlas? Estamos seguros de que luego querrás visitarlas, ¡y nosotros estaremos encantados de acompañarte!

El universo oculto detrás del esplendor del David

Aunque el David acapara todas las miradas, y con razón, su presencia no debería eclipsar el resto del museo. La Academia es un espacio importantísimo que reúne piezas del Renacimiento, del mundo musical florentino y del arte devocional del Trecento y el Quattrocento. Aunque hayas comprado tus entradas para ver el David de Miguel Ángel, explorar las cosas menos conocidas de la Academia de Florencia es, en realidad, descubrir la verdadera personalidad del museo.

Los Prigioni

Los Prigioni, o Esclavos, son quizás una de las series escultóricas más reveladoras del proceso creativo de Miguel Ángel. Estas figuras no están acabadas, por lo que parecen querer salir de la piedra y representan “la lucha” del artista por liberar la forma contenida en el mármol.

Las esculturas fueron concebidas originalmente para la tumba del Papa Julio II, pero nunca se completaron. Es por ello que transmiten una intensidad emocional que muchos visitantes descubren con asombro. Desde nuestro punto de vista, son una parada más que obligada del recorrido porque permiten entender que el David no surgió de la nada, es el resultado de una búsqueda estética que se aprecia claramente en estas obras previas.

El San Matteo

Otra joya del artista es el San Matteo. Esta pieza, encargada para la Catedral de Florencia, ofrece una visión íntima del espíritu inquieto de Miguel Ángel. El apóstol parece luchar por salir del bloque de mármol, en un gesto potente y casi dramático. Es un momento perfecto en nuestros tours para explicar el concepto del non finito, un principio estético que se volvió inseparable del legado miguelangelesco.

La Pietà di Palestrina

Pocas obras generan tanta conversación entre nuestros viajeros como la Pietà di Palestrina, cuya autoría ha sido debatida durante décadas. Tradicionalmente atribuida a Miguel Ángel, hoy se sugiere que pudo ser finalizada o incluso creada por sus discípulos.

Su expresividad conmueve, la composición fluye con ternura contenida, y el peso del cuerpo de Cristo parece hundirse suavemente sobre la figura de la Virgen.

El Cassone Adimari

Este gran panel pintado, el Cassone Adimari, es una de las obras más encantadoras para quienes desean asomarse a la vida florentina del siglo XV. Se cree que representa las celebraciones de una boda noble, con sus calles llenas de colores, vestidos elegantes y música.

El interés de este cassone no solo reside en su belleza, sino en su capacidad para transportarnos a una Florencia viva y cotidiana, donde la nobleza exhibía su poderío y la ciudad se presentaba como un escenario ceremonial. Es una de esas cosas menos conocidas de La Academia de Florencia que sorprende por su carácter casi narrativo.

Los instrumentos musicales

En una sala menos transitada se encuentra una de las colecciones más fascinantes: los instrumentos del Conservatorio Luigi Cherubini. Aquí destacan piezas únicas de Stradivari y, sobre todo, creaciones de Bartolomeo Cristofori, el inventor del piano.

Esta sección es un paraíso para los amantes de la música, pero también para quienes tienen una mirada curiosa hacia el pasado, pues es una colección llena de curiosidades y riqueza histórica.

La Madonna del Mare

Entre las pinturas más delicadas del museo se encuentra la Madonna del Mare, una obra temprana de Sandro Botticelli. Su suavidad cromática, el tratamiento del rostro de la Virgen y la armonía general de la composición reflejan la sensibilidad del artista antes de sus grandes obras maestras.

Muchos admiradores de Botticelli desconocen que esta pieza se encuentra en la Academia. Detenerse ante ella es apreciar el Renacimiento en su vertiente más íntima y contemplativa.

Ghirlandaio y la espiritualidad cotidiana

Aunque menos conocidas por el público general que las de Botticelli o las obras de Miguel Ángel, las pinturas de Domenico Ghirlandaio son muy importantes, pues el maestro del retrato fue prácticamente cronista de la vida florentina del Quattrocento. Sus obras destacan por su claridad narrativa y su capacidad para integrar el mundo sagrado con escenarios cotidianos.

Además, Ghirlandaio fue maestro de un joven Miguel Ángel y su estilo influyó en la construcción visual del Renacimiento.

Espacios históricos

Menos conocida aún es la presencia de elementos arquitectónicos y decorativos del antiguo monasterio que ocupaba el edificio antes de convertirse en museo. El coro ligneo y los antiguos artesonados ofrecen un vistazo al pasado religioso del lugar y un contraste fascinante frente al arte renacentista que hoy vemos expuesto.

No dudes en visitar la Academia de Florencia

Está bien reservar tus entradas para el David de Miguel Ángel, pero, ya que visitas el museo, las cosas menos conocidas de la Academia de Florencia te ayudarán a disfrutar mucho más tu experiencia, ¡y nosotros estamos aquí para hacerlo posible!